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En el PRD hemos venido madurando a grandes zancadas,
la época de los sillazos, los balazos y los insultos
han sido sustituidos por las negociaciones y los
consensos; pero esa costumbre de acuerdos de
“aposento” fue sustituyendo las elecciones
democráticas a tal grado que un grupo se fue
considerando intocable a pesar de no contar con la
validación de las bases.
Es así
como los cambios dentro
del
partido blanco se habían estancado; la imposición de
dedos para armonizar se convirtió en ley y muchos
dirigentes medraron alrededor de los principales
líderes
del
partido impidiendo la normal movilidad de los
dirigentes jóvenes hacia la cúpula
del
mismo y muchos se convirtieron en viejos esperando su
oportunidad.
Pero la dialéctica no se
equivoca, la movilidad impone los cambios de una u
otra forma; es así
como un proceso de reelección equivocado, impuesto y
mal dirigido, trajo como consecuencia que una nueva
fuerza surgiera y rescatara de la apatía y la
desesperanza al mas grande partido socialdemócrata de
la Latinoamérica.
Miguel Vargas crea la ola
política más significativa del nuevo siglo en el PRD,
levanta las esperanzas de un pueblo que espera ver a
un partido blanco unificado alrededor de un proyecto
político diferenciado y claro; ese viejo buey de
pronto se renueva y proyecta una nueva imagen: El
Nuevo PRD reúne en su seno lo mejor de lo viejo y lo
nuevo.
No rechaza ni ignora a nuestros
longevos lideres, mas bien los coloca en la condición
de asesores y educadores; les da el lugar de
consejeros a las nuevas generaciones de dirigentes que
irrumpen dispuestos a convertir al partido de José
Francisco Peña Gómez en transformador de la sociedad
dominicana, en el partido construido para el
desarrollo y felicidad de los dominicanos.
Un PRD para los nuevos tiempos
debe ser verdaderamente democrático y la democracia
comienza por respetar las dediciones de la mayoría; un
partido que respete el principio de elegir y ser
elegidos, única garantía de crecer y hacernos ver
como el partido de la esperanza nacional.
En la
Florida se han presentado dos planchas, ambas
integradas por perredeístas con distintas simpatías;
pero bajo ninguna circunstancia dicho proceso
terminara en división, mas bien fortalecerá nuestra
seccional con miras a los eventos políticos nacionales
que se aproximan.
A caso Isidro Made Ogando, quien
ha gasto la mayor parte de su vida construyendo esta
seccional desde los años 80’, puede querer debilitar
este importante instrumento político que es la
Seccional José Francisco Peña Gómez; podría desconocer
la decisión de las bases
del
partido a la hora de elegir sus dirigentes. Imposible
que eso pase; pero como en las periferias hay
pescadores en río revuelto se frotan las manos
esperando esos eventos divisorios.
No creo que Santiago Castro,
quien a pesar de tener menos tiempos en militando en
la seccional, se ha entregado siempre a los trabajos,
puesto sus recursos y familia para el éxito de
nuestros retos políticos locales; así
como muchos de los que les acompañan, es imposible
verle dividiendo e instando al desconocimiento de los
resultados de la mayoria.
Los perredeístas locales conocen
al dedillo los eventos de los ultimos 8 años, a sus
dirigentes, lo que han hecho cada uno y lo que no han
hecho; nadie puede engañar a las bases del partido
diciendo lo que no es, diciendo lo que no ha hecho; el
27 de septiembre los perredeístas llenaran el Parque
Juan Pablo Duarte, los locales de Broward, West palm
Beach, Orlando, Kissimmee y Tampa para demostrar que
estamos dispuestos a validar a nuestros dirigentes y
ponernos en la condición organizada y unitaria de
derrotar contundentemente al PLD en el 2010 y 2012.
Yo,
como candidato a Secretario General por la Plancha MVP
y que de seguro recibiré el apoyo de la mayoría de mis
compañeros, les prometo trabajar sin descanso para
organizar a nuestro partido en toda la geografía del
estado.
Unificando sin diferenciar grupos a
todos los perredeístas según sus condiciones de
trabajo
por que el partido de José Francisco
Peña Gómez no debe jamás volver a perder de los falsos
profetas del partido morado que han puesto patas
arriba a nuestra media isla y han abandonado a nuestra
comunidad en el estado. |